La pandemia COVID-19 ha puesto a prueba a nuestras sociedades, la solidaridad de la ciudadanía y la responsabilidad de los gobiernos que nos representan en estos meses con un contexto social y político tan extraordinario.

Esta crisis sanitaria global conlleva retos personales y colectivos a los que debemos hacer frente, aunque también trae consigo grandes oportunidades que se pueden aprovechar.

Distintas administraciones públicas han querido garantizar la prestación de sus servicios públicos y, al mismo tiempo, motivar el tejido productivo de sus localidades. Y para esta segunda finalidad hemos consensuado, con las áreas de comercio y desarrollo local, estas dos iniciativas:

Plan de formación e impulso comercial, una clara apuesta por la modernización y diferenciación de las empresas y profesionales para que descubran y exploten todo su potencial. Branding, e-commerce y comunicación en diversas sesiones especializadas que tutorizan y mentorizan sus proyectos en tiempo real.

Programa local de sensibilización comercial, con distintas acciones creativas y comunicacionales, presenciales y online, encaminadas a concienciar a la ciudadanía sobre las ventajas salubres, competitivas y sostenibles de consumir en el comercio municipal.

Porque lo que más importa ahora es cuidar lo que tenemos y poner todos los medios a nuestro alcance para ganar el futuro.

El día 15 para el Instituto Reyes Heroles del PRI (México) y el 21 de mayo de 2020 para BIPONTINO – MPR GROUP USA, realicé sendas conferencias sobre Estrategia y Buen Gobierno.

Porque gobernar bien se consigue con una estrategia permanente que comprenda el contexto político y social y lidere el cambio que acontece.

Participación, colaboración, transparencia y comunicación, distintas áreas enmarcadas en un plan de acción que responde a los retos de una legislatura que rentabiliza al máximo la gestión gubernamental.

Escuchar para comprender y actuar, analizar para desarrollar una planificación estratégica e implementar sus acciones de la mano de una ciudadanía que debe ser la protagonista en su ciudad.

Porque no hay nadie que gane unas elecciones, las pierde siempre quien está gobernando pues lo tiene todo a su favor: una doble vía organizacional e institucional infalible.

Identidad, marca y un relato solvente para legitimar y sumar valor a tus acciones de gobierno y diferenciarte cualitativamente de cualquier otra opción política.

 

Vivimos una crisis sanitaria que afecta de forma integral a todo lo que conocemos y modificará muchos comportamientos y situaciones que dábamos por sentadas en nuestras vidas.

Enfrente tenemos importantes retos que superar individual y colectivamente, aunque también grandes oportunidades que aprovechar para mejorar como personas y como sociedad.

Ofrecemos el conversatorio «cambio y estrategia en tiempos de coronavirus» en el que trataremos, desde una perspectiva psicológica, comunicacional y gubernamental, distintos aspectos que nos ofrecen una vía de acción adaptada a este contexto y que lidera el cambio.

Puedes conectarte este lunes 4 de mayo a las 20 horas en España aquí mismo en Zoom y compartir esta experiencia que te aportará una visión simbiótica del presente que vivimos y del futuro que se puede construir.

Esta iniciativa está programada en el marco del Máster Propio en Neurofelicidad Aplicada de la Universidad de Valencia – ADEIT en abierto para su alumnado de España y América Latina y para cualquier persona que quiera participar.

Los Puntos Violeta son espacios seguros donde se informa al vecindario de las diferentes tipologías de violencia machista y de género, cómo identificarlas y de qué manera se puede proceder en caso de sufrirlas o presenciarlas.

Son lugares de concienciación y sensibilización para la ciudadanía, desde los que se trabaja para que todo el mundo pueda disfrutar las fiestas por igual y nada justifique una actitud o agresión sexista.

Junto a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, los Puntos Violeta contribuyen a prevenir los comportamientos violentos y se esfuerzan para que los actos festivos se puedan vivir con respeto, alegría y en libertad.

Los #PuntosVioletaActivos añaden motivación y una notable participación ciudadana, teniendo como objetivo la deslegitimación de la violencia machista con una adhesión social masiva en favor de la igualdad de mujeres y hombres.

 

 

La verdad es que escuchamos muchas cosas en los medios de comunicación sobre el lenguaje inclusivo, en la mayoría de las ocasiones con argumentos o críticas que no se ajustan demasiado a la realidad.

Y lo cierto es que, además de las razones de justicia social en la que se asienta la reivindicación de su uso, también hay una perspectiva utilitaria que no se comenta tanto y vale la pena recordar.

Principio básico persuasivo para cualquier empresa o institución: no hay nada mejor que dirigirse a todo el mundo por igual en tu comunicación, que todo aquello que digas incluya a todas las personas a las que te refieres, sin prescindir de nadie cuando te expresas.

Mujeres y hombres, LGTBI y diversidad funcional, familiar y social, no hay más. Deconstruye el lenguaje tal y como te lo enseñaron y mejóralo, no se trata de poner “alumnos” en masculino genérico, pero tampoco “alumn@s”, “alumnxs”, “alumn=s”, ni cosas así. Se trata de poner “alumnado” y de escribir como siempre usando las palabras que tenemos en el diccionario, pero dándole la vuelta para que nadie se quede fuera.

«Ciudadanía» en lugar de «ciudadanos», «profesorado» en lugar de «profesores», «para el vecindario» en lugar de «para los vecinos», «date prisa que se acaban» en lugar de «corre que se acaban», «quienes estéis» en lugar de «los que estéis» leyendo esto ahora. Tenemos palabras de sobra para decir lo mismo de una manera que nos conviene más.

Piénsalo, mejor que toda la gente a la que te interesa llegar se de por aludida ¿no?

Cuesta recordar unas elecciones que den por seguros unos resultados. El escenario electoral está disruptivo como nunca habíamos visto: con formaciones políticas que aparecen cubriendo espacios vacíos, percepciones ciudadanas en cambio constante y una agenda política en ebullición.

Si hablamos de gobernabilidad, más de lo mismo: dos bloques ideológicos con distintas fuerzas políticas que han pintado el mapa institucional con pactos de todas las formas y colores.

En ese crisol imprevisible, no se trata de saber lo que viene con una certeza burócrata que ya no existe, se trata de adaptarse adhocráticamente al cambio. Y para lograrlo, tampoco necesitamos de esas personas que lo tienen todo previsto y bien atado, sino de profesionales que evolucionan con un contexto dinámico para maximizar sus oportunidades en cada paso que dan.

Procuremos programas formativos que se adapten al tiempo que vivimos, que ofrezcan menos verbosidad y más herramientas, con teoría ligada a la practicidad. Logremos estudiantes que piensen fuera de la caja, innoven y lideren el cambio.

Si cualquier adolescente va a un centro de estudios a final del trimestre para recuperar siete asignaturas suspendidas, el profesorado hará todo lo que esté en sus manos, pero será complicado que el curso se supere con buena nota.

Pues de la misma manera, si recurre un partido en precampaña electoral a contratar los servicios de consultoría, va a ser difícil que se cambie el destino que se ha trazado a lo largo de la legislatura.

Nadie gana unas elecciones, las pierde quien gobierna, pues tiene una doble vía espectacular para continuar al frente de la institución que representa. Si gobernar es pesado, estar en la oposición es peor.

Tenemos cuatro años para ecualizar y triangular nuestra ciudad, identificar los temas y los mensajes que importan al vecindario, destilar una estrategia, comunicar conversando con una ciudadanía prosumidora que no digiere lo unidireccional e identificar ese valor que queremos compartir emocionadamente.

Como las Fallas de València (España), con las cenizas aún calientes después de su quema, empiezan a trabajar para que el año siguiente salga todo aún mejor. Así estamos, en campaña permanente desde el primer día de la legislatura para llegar con todos los deberes hechos a la próxima campaña electoral y no suspender el examen.